lunes, 30 de julio de 2012

BOLITAS EN SANTA FE


En la entrada del 20 de julio del 2011, les contaba que en la Provincia de Santa Fe, y desde hace 60 años, se encuentra la única fábrica de bolitas de Latinoamérica. ¡Un gran orgullo!

Agradecemos desde Itinerarios Lúdicos su compromiso sostenido con la infancia y con el juego.

El pasado domingo, el diario Tiempo Argentino publicó una nota escrita por Norma Rossi en relación a ella, que compartimos con ustedes.


La empresa que mantiene con vida la leyenda de las bolitas

Con casi 60 años de vida, ubicada en San Jorge (Santa Fe), es la primera y única fábrica del país. Produce más de 500 mil unidades diarias, organiza campeonatos, compra vidrio a buen precio y abre sus puertas a quien quiera visitarla.



"Los chicos ya no tienen las rodillas sucias. Los pantalones infantiles no tienen bolsillos. El pavimento y las baldosas lo cubren casi todo (...) Existe una conjura universal para impedir el juego de la bolita. Alguien tiene que ocuparse de indagar las razones de este complot y –si es posible– desbaratarlo. Y hay que encontrar los 500 millones de bolitas perdidas." La cita pertenece "La decadencia de la bolita", incluido en las Crónicas del Ángel Gris que Alejandro Dolina publicó en 1988. Pero aun hoy sigue poniendo en evidencia que para los pibes, presa fácil de las novedades y atrapados en la telaraña tecnológica que se les impone cada vez más imprescindible, difícil es imaginar una vida plena de juegos al aire libre. E inmersos todos en su propio –o ajeno– frenesí, no es sencillo tentarlos con la rayuela, el barrilete u otros juegos de antaño.


Sin embargo, algunos todavía lo intentan. Y en familia.Desde el origen. A los '80, Víctor Hugo "Tito" Chiarlo es sinónimo de Tinka. Nacido en la santafesina Carlos Pellegrini, se crió en el campo, hasta que con 15 años –al morir su padre– desembarcó a 15 kilómetros de esa ciudad, en San Jorge.


Con el correr del tiempo, comenzó a trabajar en SAICA; una cristalería local. Hasta que un día, el gerente trajo de Italia una máquina de hacer bolitas. Y desde entonces se dedicó de lleno a fabricarlas. Así fundó Tinka en 1953, con una producción inicial de 36 mil unidades diarias. 


"Le puse ese nombre cuando –como viajante en Formosa–, vi a unos chicos jugando a la bolita en la calle y festejar el golpe entre ellas –que los santafesinos llaman 'quema' o 'chanta'–, con un ‘tinca!!". Y cambié la ‘c’ por ‘k’ "para que sonara a marca japonesa", cuenta don Tito; quien de paso revela: "Paralelamente recorría el país vendiendo mi producción; y pagué con mis bolitas todas las infracciones de tránsito que cometí en esos viajes."


En tanto, su fábrica trabaja desde entonces día y noche los siete días de la semana; fabricando incluso las 'misteriosas' bolitas que van dentro de los aerosoles. Aunque resulte más poético seguir creyendo –como Dolina– que allí fueron a parar los millones de bolitas perdidas. 


Actualmente, con las de vidrio Tinka alcanza las 400 mil unidades, que vende en bolsitas de 100 a los distribuidores de todo el país, donde es única en su especie. "Respecto de Sudamérica, ya sabemos que también hay fábricas en Brasil –creemos que tres– señala Don Tito. Y, a la vez advierte: "En la Argentina también se venden bolitas originarias de China y México. Pero son mucho más caras."


Con igual orgullo refiere: "Los extranjeros que visitan San Jorge, lo primero que quieren conocer es nuestra fábrica." Asimismo, hasta allí llegan figuras, famosos y –con previo aviso– escuelas y particulares pueden disfrutar de las visitas guiadas, con un cuaderno a disposición para el que quiera dejar registrado su paso.Mientras tanto, con la prudencia que dan los años, de a poco don Tito está cediendo el timón de Tinka a su hijo Adrián y a su sobrina. 


Pantalón cortito. "A la bolita se juega más en el interior porque el pavimento no mató tanto a la tierra, que es donde corren mejor", explica don Tito. Sin embargo, para su hijo Adrián ese juego ha renacido en todo el país. "Hemos colaborado con campeonatos organizados en varios lugares del país. Además, el contacto que mantenemos desde hace años con las fundaciones y las ONG nos permite llegar con nuestro juego a algunas comunidades aborígenes. 


En tanto su papá le pone corazón al recomendar la práctica: "Es el juguete más barato que existe. Se pone en juego en cada partida; y por eso, requiere picardía para defenderlo. No importa que se ensucie la ropa, porque implica aire libre y no drogas. El 80% hemos tenido bolitas, y en los campeonatos participan pibes, gente mayor, y abuelos con sus nietos."  

Una loca historia de bolitas

En 1953, Victor Hugo Chiarlo y Domingo Vrech, empleados de la cristalería SAICA, piden un permiso gremial de un mes con la idea de comenzar la instalación de una fábrica de bolitas de vidrio.

* Finalizada la licencia reciben la “invitación” a optar por seguir con sus tareas o retirarse a continuar con su proyecto.

* Decididos por esta última alternativa, buscan financiamiento y mercado en Rosario, contactando a Juan Manavella, gerente de la firma Manavella y Cía., únicos fabricantes en Sudamérica de bolitas de mármol por aquel entonces. Y regresan a San Jorge para preparar las muestras.

* Aceptada la propuesta, firman un contrato que los obliga a entregar durante seis meses toda la producción a la firma mencionada. A cambio, reciben el dinero para instalar la fábrica.

* El 15 de octubre de ese año hacen la primera entrega. Ya fabricaban aproximadamente 12 mil bolitas diarias.

* En 1956, Vrech se retira de la sociedad e ingresa Ricardo Reinero, con pequeña experiencia en el manejo del vidrio pero verdadero artesano del hierro. Más tarde se suma Ángel Albino Chiarlo, hermano menor de Víctor.

* Desde 1964, siempre en búsqueda de la excelencia, utilizan diversas máquinas de fabricación casera, llegando a producir unas 6000 bolitas por hora

* En 1993 fallece Ricardo Reinero, tomando su posta su hijo Juan Miguel.

* A principios de 1995, Tinka compra una máquina procedente de Taiwán que le permite elevar la producción a 8500 por hora. Posteriormente, hace lo propio para fabricar aproximadamente 3800 bolones por hora.

Actualmente con esas máquinas y el ingenio argentino Tinka fabrica 400 mil bolitas diarias y 160 mil bolones.


6 comentarios:

  1. ¡Cuántas curiosidades se pueden encontrar en tu blog! Es un placer leerlo y conocer tantas cosas.

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  2. Gracias por acercarnos esta nota sobre las bolitas.!!!!
    Les cuento q a través de los paseos pedagógicos los chicos y chicas de la ciudad disfrutan el juego de las bolitas en las canchas que aún quedan en el Parque Avellaneda, que desde 1925 acompaññan las infancias!!
    Patricia

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  3. Maravilloso el mundo de las bolitas. Me encantó, y pensar que a nosotras porque jugábamos a las bolitas nos decian varoneras, pero era todo un arte manejar la posicion de los dedos para que pudieran correr.

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  4. Hola Josefina, Patricia y Beatriz, gracias por visitar y recorrer Itinerarios Lúdicos, y dejar sus comentarios. ¡Se viene el campeonato de bolitas en Parque Avellaneda, allá vamos!

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  5. Hace ya muuuchos años, moría por que mis dos hermanos varones me dejaran jugar a las bolitas con ellos y sus amigos!! Y me encantaba coleccionarlas en un frasco de vidrio de los grandes.
    Eso y las figuritas con brillantina me fascinaban!
    Qué ternura me da volver a ver a través de estas fotos que recopilás, esos juguetes con los que fuimos tan felices.
    Muchas gracias Patricia!! Virginia

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    1. Gracias Virginia por recorrer estos Itinerarios Lúdicos, y compartir esos recuerdos queridos y valiosos, los que vienen de la mano de los juegos. ¿Qué se hizo de tu frasco con bolitas? ¿Y de las queridísimas figuritas con brillantina?

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